
No es temblor ni vibración,
Es, mas bien sensibilidad, con un leve vaivén de calor, regocijo
Tiende a hacerte buscar ciertos elementos,
De esos que distraen, aunque no lleguen a hacerlo.
Una sensación de fragilidad se apiada de uno,
No tanto por el esqueleto, como carcoma.
Se adueña de uno,
como haciéndonos de cerámica, como para facilitar la cosa.
Esa cosa que no se puede pasar por alto,
Ni por bajo, ni por el lado, ni nada.
Imposible de evitar, poco posible de disimular…
Pero posible de superar.
Es, mas bien sensibilidad, con un leve vaivén de calor, regocijo
Tiende a hacerte buscar ciertos elementos,
De esos que distraen, aunque no lleguen a hacerlo.
Una sensación de fragilidad se apiada de uno,
No tanto por el esqueleto, como carcoma.
Se adueña de uno,
como haciéndonos de cerámica, como para facilitar la cosa.
Esa cosa que no se puede pasar por alto,
Ni por bajo, ni por el lado, ni nada.
Imposible de evitar, poco posible de disimular…
Pero posible de superar.
